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Predicación Análoga
28
de Agosto de 2005
No
podemos hacer ninguna predicación sobre Dios y las criaturas
unívocamente. Ya que los nombres que predicamos son comprendidos por
nosotros según las perfecciones que ellos significan y como se
encuentran en las criaturas, aplican a las criaturas en algún grado
circunscribiendo y comprendiendo a la cosa significada en la
criatura; cuando decimos que un hombre es sabio, comprendemos lo que
estamos predicando del hombre. Esto no es el caso cuando estos
nombres se aplican a Dios. En ese caso no significan algo en dios,
sino dejan a estas cosas sin comprender y excediendo el significado
del nombre. Conocemos lo que la sabiduría es en las criaturas,
conocemos que Dios es sabio con una sabiduría súper-excediendo a
toda sabiduría criada, conocemos que la sabiduría de la criatura es
un reflejo opaco de Dios, pero que significa ser sabio como Dios lo
es, eso no lo comprendemos. Por eso estos nombres no se predican
unívocamente de Dios y criaturas.
Pero tampoco se predican equívocamente, es decir no llevan
significados enteramente distintos. Si así fuera, el estudio de las
criaturas de Dios no nos enseñaría nada sobre Dios. Podríamos decir,
por ejemplo que ya que Dios causa la bondad en las criaturas, El es
El mismo bien; pero el decir esto seria decir nada, porque no
tendríamos ninguna idea cualquiera de lo que el hombre bueno
significa en Dios. Estos nombres no son aplicados ni unívocamente
ni equívocamente pero como hemos visto son aplicados análogamente.
Son usados de Dios y criaturas según en cuanto haya alguna relación
de la criatura a Dios como su principio y causa en cual las
perfecciones de todas las cosas preexisten eminentemente. En una
analogía, el nombre utilizado analógicamente es predicado
primariamente de uno de los análogos y secundariamente de los otros
como incluyendo una relación al primero. ¿Cual es el caso con
respeto a los nombres predicados de las criaturas y Dios? Si el
nombre es utilizado metafóricamente de Dios, y no propiamente,
entonces se predica primariamente de la criatura; así como cuando se
dice de Dios que es como un león porque el muestra su fuerza en sus
obras. El caso del nombre utilizado propiamente de Dios, como bien,
sabio, vivo, es diferente. Estos nombres significan algo que esta en
Dios esencialmente, aunque lo significan de la manera en cual lo
conocemos en las criaturas. Consiguientemente, en cuanto lo que
significan, estos nombres son predicados primariamente de Dios y
secundariamente de las criaturas, porque las perfecciones
significadas fluyen de Dios a las criaturas. Pero en cuanto las
imposiciones de los nombres, son primero aplicados a las criaturas,
ya que conocemos a las criaturas primero, y por eso en cuanto su
modo de significación son predicados primeramente de las criaturas.
Los
atributos relativos predicados de Dios. Algunos nombres dados a Dios
significan una relación a las criaturas; por ejemplo, Señor y
Criador significan el dominio de Dios sobre las criaturas y Su
relación a ellas como su causa universal. No puede existir una
relación real de la criatura en Dios, ya que El es absolutamente
simple y todo lo que esta en El es El mismo. Pero tales nombres como
estos ciertamente expresan una relación, ya que Dios puede ser
llamado Señor, Criador, Salvador solo por que existen criaturas que
son sujetos a El, a cuales El cría y a cuales El salva; estos
nombres de hecho son predicados de Dios temporalmente aunque Dios es
eterno. ¿Como puede predicarse algo de Dios en virtud de relación,
si no puede existir una real relación con Dios?
Una
relación puede ser real o lógica; y cual es, se determina por tres
condiciones. Algunas veces la relaciones esta entre dos extremos los
dos cuales son extremos en idea solamente, como cuando comparamos a
una cosa con si misma y decimos que es idéntica con si misma.
Obviamente la cosa es dos, y se relaciona a si misma así, pero solo
en nuestra idea, no en realidad. Otras relaciones son reales en
cuanto los dos extremos: por ejemplo, las relaciones cuantitativas
como el medio y el doble son dos cuantidades reales como extremos; y
las relaciones agente-paciente tienen dos extremos reales, uno
actuando y el otro recibiendo la acción. Finalmente una relación
puede ser real en cuanto uno de sus extremos, pero solo lógica en
cuanto el otro extremo, esta realmente en uno, pero en el otro solo
en idea. Por ejemplo cuando digo que el árbol esta a mi derecha, la
relación expresada es real en cuanto a mi, pero solo lógica en
cuanto el árbol. El conocimiento y la cosa conocida son relacionadas
por una relación de un solo lado. El sentido y la ciencia se
refieren a las cosas sensibles e inteligibles, y esta relación es
real y esencial en el sentido y ciencia; pero en las cosas no es
nada real. Las cosas son lo que son aunque yo las conozca o no las
conozca, nada en ellas es diferente por virtud de ser conocidas. Por
eso la relación entre las cosas sensibles y el sentido, entre las
cosas inteligibles y el intelecto, es real por el lado del sentido y
intelecto, pero solo lógica por el lado de las cosas; estas cosas
son relativas solo en el sentido de que algo esta relacionado a
ellas, no en el sentido de que ellas están relacionados a el. Este
es el caso entre Dios y las criaturas.
Santo Tomas enseña:
“Así,
pues, como quiera que Dios está fuera de todo orden de las
criaturas, y todas las criaturas están ordenadas a El mismo, y no lo
contrario, es evidente que las criaturas están referidas realmente
al mismo Dios; pero en Dios no hay ninguna relación natural de El
con las criaturas, sino sólo conceptual, en cuanto que las criaturas
están orientadas a El mismo. Y así, nada impide que los nombres que
implican relación a las criaturas sean atribuidos a Dios partiendo
del tiempo; y no porque en El haya algún cambio, sino por lo
variable de la criatura; como la columna hace la derecha del animal,
no porque en ella haya habido un cambio, sino porque allí se ha
colocado el animal.
No
hay inconveniente en dar nombres a Dios partiendo de las relaciones
que naturalmente se dan en la realidad; sin embargo, sólo en cuanto
que nuestro entendimiento las capta como relaciones opuestas a Dios.
Como se dice que Dios está relacionado con la criatura, porque la
criatura está orientada a Dios, es lo mismo que dice el Filósofo en
V Metaphys. de lo cognoscible, que está relacionado porque el
entendimiento está orientado a él.”
El
propio nombre de Dios. Todos los atributos de Dios que hemos
demostrado en estos artículos son verdaderos nombres de Dios, y
todos de ellos nos ayudan a formar alguna noción de la esencia de
Dios. Esta noción, de acuerdo, no representa adecuadamente la
esencia, pero de todos modos nos permite nombrar en términos humanos
lo que Dios es, aun que no podemos captar como es lo que nombramos.
La idea de Dios que suma a estos atributos es el Ser Simple,
Perfecto, Ilimitado. En una actualidad perfecta, indivisa, y
indivisible, el nombre por cual El se nombro a si mismo cuando envió
a Moisés a rescatar a los hijos de Israel de la tiranía del faraón:
“les dirás, Aquel que Es me a enviado a ustedes.” El nombre mas
propio de Dios es Aquel que Es.
Este nombre no significa alguna forma de ser, sino el ser mismo. Por
eso, aplica solo a Dios, en quien la esencia es el mismo ser; y de
todos los nombres este más propiamente aplica a Dios, ya que todo es
nombrado según su esencia. Es más propio aun que el hombre de Bien,
ya que para Dios el ser llamado Bien es en cuanto El es una causa;
mientras El es llamado ser de acuerdo a Su esencia. Más aun el ser
es comprendido anterior a la causa. Dios es la causa solo por que El
primero Es quien es.
El
fin del hombre: la visión de la esencia de Dios. La esencia de Dios
esta oculta a nosotros en esta vida, y conocemos a Dios solo por sus
Efectos. Pero el objeto adecuado de nuestro intelecto es la perfecta
verdad o la ultima razón de todas las cosas. La sed de nuestros
intelectos exige mas y mas verdad, es una sed que no muere en cuanto
no se posee toda la verdad, seria en vano y seria una tortura si no
pudiéramos tener una esperanza de algún día alcanzar la plenitud de
la verdad, la Verdad auto-explicada que es la razón de todo.
Estas son las palabras del Doctor Angelicus:
“Como
quiera que un ser es cognoscible tanto en cuanto está en acto, Dios,
que es acto puro sin mezcla alguna de potencialidad, en cuanto tal
es cognoscible en grado sumo. Pero lo que en cuanto tal es
cognoscible en grado sumo, deja de ser cognoscible por algún
entendimiento por sobrepasar su capacidad, Ejemplo: El sol, que es
lo más visible, por su exceso de luz no puede ser visto por el
murciélago.
Partiendo de este principio, algunos dijeran que ningún
entendimiento creado puede ver la esencia divina. Pero esto no es
aceptable. Pues, como quiera que la suprema felicidad del hombre
consiste en la más sublime de sus operaciones, que es la
intelectual, si el entendimiento creado no puede ver nunca la
esencia divina, o nunca conseguirá la felicidad, o ésta se encuentra
en algo que no es Dios. Esto es contrario a la fe. Pues la felicidad
última de la criatura racional está en lo que es principio de su
ser, ya que algo es tanto más perfecto cuanto más unido está a su
principio. Además, es contrario a la razón. Porque cuando el hombre
ve un efecto, experimenta el deseo natural de ver la causa. Es
precisamente de ahí de donde brota la admiración humana. Así, pues,
si el entendimiento de la criatura racional no llegase a alcanzar la
causa primera de las cosas, su deseo natural quedaría defraudado.
Por tanto, hay que admitir absolutamente que los bienaventurados ven
la esencia de Dios.”
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