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El Problema De Razón-Fe
17
de Julio de 2005
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Con
este artículo comenzamos a tratar sobre la teología natural. La
intención era comenzar a tratar la lógica Aristotélica después de la
ontología, pero la dejare hasta después de la teología natural
porque es urgente proveer estas doctrinas Tomistas sobre la teología
natural, ya que el verano esta por terminar en dos meses y puede
ser posible que por asuntos personales, tenga mucho menos tiempo de
obrar en la pagina, pero me sentiré satisfecho si logro en estos dos
meses resumir la Teología Natural de Santo Tomas de Aquino.
Comenzamos con el problema de la razón y la fe. Si la filosofía es
algo diferente a la ciencia por un lado, también por otro lado es
distinta a la religión. Pero la filosofía trata de muchos temas de
cuales estamos acostumbrados a pensar que pertenecen a la provincia
de la fe o religión. Y además la filosofía se define como la ciencia
de las primeras causas, con esto parece establecerse como una
sabiduría universal, como si fuera el último conocimiento. ¿En donde
deja esto a la religión? ¿Acaso presume la filosofía reemplazar a la
filosofía? Si vemos al tema desde la otra perspectiva, ya que la
religión nos da la verdad sobre Dios y el hombre -¿Qué necesidad se
tiene de la filosofía? ¿Si la filosofía y la religión se conciernen
las dos con Dios, que distinción existe entre las dos, y como están
relacionadas? ¿Puede la filosofía estar en desacuerdo con la
religión? ¿Tiene la filosofía algo que enseñarnos sobre la religión
revelada? ¿Sirve la filosofía a la religión? ¿Puede existir algo
como la Filosofía Cristiana?
La
valida solución a este problema la dio Santo Tomas de Aquino. El
fundamento de esta solución es un entendimiento correcto de la
naturaleza de la razón, de la revelación y de la fe.
La
naturaleza de la razón humana. El primer paso a la solución del
problema es un entendimiento de lo que es la razón. Los filósofos
modernistas han ignorado la distinción entre los sentidos y la
razón, y esta es una de las principales causas de la confusión sobre
las relaciones entre la razón y la fe. Santo Tomas enseñaba que la
razón o intelecto es esencialmente diferente a los sentidos. El
intelecto o razón se concierne con la esencia y ser de las cosas,
mientras los sentidos se conciernen con sus apariencias. El
intelecto es capaz de formar ideas de cosas inmateriales, como la
democracia, igualdad, virtud, libertad, el alma, Dios. Los sentidos
no forman imágenes de estas ideas. El intelecto juzga, diciendo, por
ejemplo, que el mentir es malo; los sentidos no juzgan---una mentira
suena igual que la verdad. Si las mentiras sonaran diferentes nadie
podría ser engañado por una mentira. El intelecto razona, comprueba
por ejemplo que el cuadro en la hipotenusa de un triangulo derecho
es igual a la suma de los cuadros de los otros dos lados. Los
sentidos no hacen nada que siguiera asemeje al raciocinio.
La
razón o intelecto por eso no esta limitado a los objetos materiales
y sensibles. Puede conocer cosas espirituales e inmateriales. Puede
y ciertamente forma ideas de ellas, y por eso, ciertamente tiene el
derecho de preguntar, que si existen realidades que corresponden a
estas ideas. Y finalmente, puede comprobar actualmente, la realidad
de algunas de estas cosas espirituales. Este pues es el primer paso
para la solución al problema de la razón y fe: El hombre es
racional; su conocimiento no esta confinado a lo sensible y
material, puede captar lo espiritual; su razón no es un mero
instrumento para tratar con fenómenos o apariencias, sino su
verdadero objeto es el ente o la realidad o la esencia de las cosas
en cuanto tales.
Las
limitaciones de la razón humana. El segundo paso es un entendimiento
de las limitaciones de la razón humana. Santo Tomas sostiene que el
conocimiento del hombre principia en los sentidos; el intelecto del
hombre recibe toda su materia para sus pensamientos a través de los
sentidos. El hombre es parte material, no es puramente espíritu sino
parte cuerpo, y vive en un mundo material. No nace con sus ideas ya
hechas; para poder pensar y ejercitar su inteligencia debe colectar
datos del mundo que forma su entorno, con el uso de sus ojos,
orejas, manos. No importa que seres trate de alcanzar con su mente
en sus reflexiones y especulaciones, siempre debe principiar con los
datos colectados por los sentidos de las cosas materiales.
Este hecho es muy importante para la filosofía de Santo Tomas y en
conexión con el problema razón-fe. Significa que el hombre no tiene
experiencia directa de las cosas puramente espirituales o
inmateriales. Lo mas cercano que llega a esto es su conocimiento de
su propia alma; pero aun este conocimiento es indirecto, porque no
capta a su alma en si, directamente percibiendo su naturaleza, sino
que la capta solo a través de sus actos del pensar, sentir, desear,
determinar, etc. Por eso aunque el hombre este conciente de su alma,
no mira claramente su naturaleza. Para conocer a una naturaleza se
debe reflexionar sobre sus acciones, y razonar que clase de cosa
debe ser para poder llevar acabo los tipos de actos que obra. La
dificultad es aun mayor en cuanto a seres espirituales, por ejemplo,
Dios. El hombre si puede razonar a un conocimiento cierto de la
existencia de Dios, pero no puede razonar a nada como un
conocimiento adecuado de la naturaleza de Dios. Para formar una idea
de la naturaleza de cualquier cosa es necesario captar a la cosa
como es en si. Pero ya que el hombre conoce a los seres espirituales
solo a través de su conocimiento de las cosas materiales, el nunca
los capta en cuanto si y consecuentemente sus ideas de ellos son muy
inadecuadas.
Resumiendo lo ya dicho puedo decir que la enseñanza de Santo Tomas
sobre la razón humana con relación al ente espiritual es la
siguiente: (1) el hombre, a través de la razón, es capaz de conocer
seres inmateriales o espirituales; (2) pero como el hombre no tiene
experiencia directa de los seres puramente espirituales, el
conocimiento que su razón puede alcanzar de ellos es muy limitado y
inadecuado.
Próximamente tratamos la naturaleza de la Revelación.
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